Desde el radio de campo se oyó la voz airada del joven. "¿Qué acabas de decir? ¡¿Abandonar el barco?! ¿Cómo vamos a volver a Seattle después de abandonar el barco?".
El capitán se apresuró a decir: "Amo, una vez que abandonemos el barco, lo acompañaré a la lancha y nos iremos. Estamos a unos doscientos kilómetros de Seattle, ¡así que llegaremos en cuatro o cinco horas si todo va bien!".
El joven dijo fríamente: "¡No quiero pasar horas en la lancha para volver! ¡Llama a mi familia ahora y haz q