En este momento, Jordan, quien se preparaba para partir hacia Oskia, recibió de repente una llamada telefónica.
La persona que llamaba era su nieta más joven, y también su nieta más querida, Kathleen.
Kathleen solo tenía veintidós años, y había más de setenta años de diferencia de edad entre Kathleen y Jordan. Ella era el tesoro de la familia, ya que era la hija del hijo menor de Jordan, al que éste había conseguido a una edad avanzada.
El mayor de los nietos de Jordan tenía ya más de cincue