Al ver que Elaine estaba llena de entusiasmo, Charlie colocó la maleta en el suelo para abrirla.
Elaine, que estaba al lado, no podía resistir más. Se puso en cuclillas y dijo de forma halagadora: “Mi buen yerno, ¿cómo podría molestarte con esto? ¡Ven, déjame ayudarte!”.
Charlie sonrió impotente y no se opuso.
Elaine abrió la maleta y vio una enorme bolsa de plástico de Boss en la parte superior. No podía evitar preguntar: “¿Es este Boss para hombres?”.
Charlie asintió y dijo: “Elegí un traj