Por la mañana Luna se levanta con más ánimo y lista para ir a la universidad, pero tanto Zeus como Jack se ponen de pie cuando la ven salir con su mochila al hombro y la carpeta con aquel trabajo que Jack tuvo la «amabilidad» de imprimir de nuevo, aunque en la perspectiva de Luna fue más una orden de hacerlo.
—¿A dónde crees que vas? —sisea con cariño Jack mientras que ella sólo saca un pocillo para su cereal, porque se ha quedado dormida y no tiene tiempo de hacer nada elaborado.
—Pensé que