Cuando las espadas de Agus y Brion chocaron de nuevo, una más se sumó y el príncipe fue lanzado contra un muro de una patada.
—¿Habría problema si me uno? —inquirió Zadriel, confiado y altivo. Su espada resplandeciendo y con algunas manchas de sangre, dando a entender que también tuvo enfrentamientos antes.
No necesitó respuesta alguna, en in instante se atacaron entre ellos, aunque el duque Zadriel no comprendía los motivos que tendría Agus para alzarse contra su persona, sin embargo, no es al