Zadriel ya no pudo permanecer en su lugar, sus ojos fulgurantes de furia contenida. Había subestimado a Brion, y ahora, en un solo movimiento, él había expuesto su autoridad y había dejado en claro que las viejas alianzas ya no lo limitaban. Brion se preparó para decir algo más, sin embargo, Zadriel lo retuvo del brazo y lo miró fijamente.
—Tu pequeño acto es conmovedor, sin duda. —su voz sonaba calmada, pero su mirada era de acero—. Aunque espero que hayas considerado todas las implicaciones,