CAPÍTULO 458

El joven no dejaba de ver a su prometida. Es hermosa desde cualquier ángulo y haciendo cualquier cosa, y ahora mismo estaba jugando con sus pequeños primos. Gideon jugaba con una rana de felpa frente a ella, mientras que ella cargaba a la pequeña Zola y esta trataba insistentemente de atrapar ese mechón de cabello sobre ella.

Aquella vista se había convertido en algo hipnótico en ese momento para él, pues hace un rato que estaba en la misma posición y con la misma expresión.

Luego de haber term
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