Ottis dejó el deportivo cerca de la entrada y cuando se acercó a la entrada de la mansión los guardias de Brion lo recibieron con una reverencia. Esa acción al inicio le tomaba un poco fuera de lugar, pues a pesar de haber nacido en una familia noble, en realidad no era suficiente para ser tratado de esa manera. No obstante, era el consorte de la princesa Serena y debía ser tratado cómo cualquier otro miembro de la realeza.
Pasó hasta la sala de estar principal y al no encontrar a nadie siguió