Se acarició el vientre mientras esperaba, quería que él dijera algo, sin embargo, parecía que estaba congelado por completo. Le habló varias veces, lo movió y hasta se paró frente a él, pero nada. ¿Qué más le quedaba hacer? ¿Darle una bofetada para que reaccionara?
No.
Eso sería demasiado.
La verdad no era tan necesario llegar hasta ese punto a pesar de que una parte de ella tenía el deseo de querer hacerlo. Una vez lo intentó y él le detuvo la mano antes de que pudiera tocarlo, y le advirtió q