Nadie se podía creer lo que veían.
El príncipe Brion actuaba como si ninguno de sus aliados le importase. Movió las entrañas esparcidas de aquel hombre con la punta del zapato y una expresión de asco se dibujó en su rostro. Incluso el resto de las personas que fueron capturadas lucían perturbadas por el actuar de su jefe. Esperaban que él fuese diferente, que él no se atreviera a tratarlos cómo meras herramientas desechables y que les regresara su libertad, pero no pasaría eso.
―Esto será difíc