Ya había pasado más de media hora y Clarisse nada que regresaba. Sabía perfectamente que usó las escaleras de emergencia para subir, podría estar fácilmente en la azotea del edificio. Terminó su bebida y depositó el baso en la mesa cuidadosamente, ese tiempo era suficiente para que ella tuviese espacio.
―Malik ―chasqueó los dedos y su amigo se acercó con calma―. Enciende el auto, iré con ella.
―¿Crees que sea una buena idea? No estoy seguro de que se encuentre en la mejor condición para relacio