Clarisse no podía creerse lo que sus ojos le mostraban. Ahí en pantalla estaba una foto de ella hablando en privado con el príncipe heredero del país, y no sólo eso, el mundo pensaba que había un secreto que descubrir. Y por supuesto que lo había, ella al igual que sus amigos eran parte de la vida que Brion tenía mientras estuvo en Seattle y se hizo llamar Soren.
Y ahora su rostro estaba en cada programa de farándula, incluso estaba en los blogs de chismes en cuestión de minutos, cómo si todos