―Debo ir a darle un sermón a mis supuestos aliados, así que nos vemos luego ―se despidió la princesa Daliah antes de salir
Un segundo después el teléfono de Jeremy empezó a sonar y Patrice lo buscó, pero al ver la pantalla los nervios se treparon sobre ella.
―¿Quién es? ―preguntó su novio.
―Es de la oficina, pero no te preocupes. Tu descansa y yo me hago cargo de este asunto ―respondió, mostrándose relajada. Salió al balcón, asegurándose de cerrar la puerta muy bien y contestó―. Hola, Clarisse.