―¿Todo bien? ―la pregunta de su amiga la sacó de sus ensimismamiento.
Mostró una sonrisa y dejó la prenda de nuevo en su lugar.
―Claro, todo muy bien. Sólo busco algo para Pat.
―No creo que ese pequeño demonio pueda usar ropa para recién nacido ―la pelirroja miró el enterizo de color azul y con unas abejitas bordadas en el pecho―. ¿Quieres decirme en qué estabas pensando?
―Nada importante. ¡Oh, mira esta playera! Es muy hermosa, de seguro le encantará. ¿Dónde está?
―El retoño está con el oxigen