La noche era una completa maravilla, las rondas de bebidas no dejaban de llegar, las bromas y las risas tampoco paraban. Hace varias semanas que no salían de esa manera, y extrañaba mucho eso, pero ahora no podía parar las carcajadas. El plan inicialmente no era ir a beber, se suponía que iría a cenar tranquilamente y luego por una película, pero cómo siempre que Lorna organizaba las salidas, todo terminaba improvisado.
Cantaban a todo pulmón canciones de todos los estilos, a pesar de que mucha