El canto de las aves era el himno de la primavera y la fresca brisa colándose por el balcón de su habitación se sintió demasiado bien, lo que lo hacía le mejor manera de despertar. Salió de la cama mientras recogía su cabello en un moño mal arreglado y entró al baño para prepararse con algo de música de fondo. Un ritmo bastante animado la hizo bailar durante su rutina daría y al salir se puso un vestido de mezclilla con un cinturón café y unas botas altas del mismo color.
—Uh, alguien sí que am