Daliah caminaba tranquilamente por el pasillo mientras Richter le seguí de cerca. La diferencia física era abismal, ella parecía una pequeña muñeca ante aquel hombre corpulento que fácilmente podría aplastarle la cabeza con una mano. Lo observó de reojo y la comisura de sus labios se elevó con emoción. Era igual que una niña que estaba por hacer una travesura.
Al entrar en el salón los ojos de los presentes se centraron en ella. Su familia estaba posicionada alrededor de una enorme mesa de cris