La noche transcurría con gritos de emoción de todos los presentes, los rugidos de los autos y las motocicletas que competían, así mismo cómo la música que ambientaba el evento era perfecta. Clarisse estaba pegada al cristal desde la zona VIP en la que los dejó Oliver, el cual iba y venía constantemente porque tenía que estar al tanto de su negocio.
Soren llegó a ver que en una de las habitaciones había varias personas contando grandes cantidades de dinero provenientes de las apuestas que se rea