—Eso fue muy arriesgados —comentó Daliah parada ante la ventana que daba a la piscina y le permitía ver cómo los escoltas sacaban a James del agua—. Pudo morir.
—No lo hizo y nos dijo todo lo que deseábamos saber —expuso su hermano con un tono neutral. No se arrepentía de la táctica que tuvo que usar para que James hablara finalmente de todo—. Planificaré con el FBI un golpe a la propiedad de Audrey antes de que pueda moverse.
—Suena a que pedirás permiso.
Soren rodeó los ojos.
—No es así, pero