—Evitaremos que eso pase, Daliah —la chica lo miró sin comprender—. No dejaré que te casen con un psicópata para que se apoderen del reino.
—¿Qué opciones hay? Tú ya no puedes reclamar el título, abdicaste. Y si yo lo hago les pasó la corona automáticamente a Zadriel y Carmina, lo cual no podemos permitir. Pero de una manera u otra ellos ganarán.
Soren se quedó en silencio pensando en las palabras que su hermana le había dicho. Tenía razón, estaban contra la espada y la pared, sin movimientos,