La lluvia caía con fuerza en la ciudad mientras que los truenos retumbaban por encima de esta. La tormenta había llegado en el peor momento, de hecho, parecía haber salido de la nada al igual que los sujetos a los que se enfrentaba Soren.
Ya habían caído tres, pero el resto seguía arremetiendo contra el pelinegro en la lluvia torrencial. Mientras que Clarisse seguía dentro del auto viendo como su novio se enfrentaba a un montó de desconocidos que por alguna razón estaban atacándolos.
Tal vez fu