66. ¿No lo has pensado?
Regresa sobre sus pasos para acercarse a ella, sitúa su mano en su mentón y la ayuda a elevar la mirada.
—Podrás hacerlo, solo debes confiar en ella y en sus instintos.
—Es que no sé cómo invocarla como lo hacen ustedes, yo siento que debo esforzarme mucho para poder llamarla.
Cam observa a su amada, se le notaba que se encontraba sumergida en un abismo lleno de confusión y presión.
No era de ese modo como debía sentirse un hombre lobo al desear invocar a su lobo interior.
Su mente debía es