40. La búsqueda continua
Esa noche los rastreadores llegaron a Portland como estaba previsto, no llegaron hasta la mansión de Damián ya que el alpha se encontraba sumergido en el bosque buscando a su luna con desespero.
Damián recorrido mucho territorio tanto suyo como el de otras manadas, pero extrañamente su luna no aparecía, su rastro estaba ausente, como si no existiera y eso le resultaba tan imposible.
Se detiene inhalando y exhalando rápidamente, de su hocico brota un espeso humo blanquecino que se puede notar a