—Sí. Madam Angeline y el Príncipe Heredero son amigos desde la infancia.
La frase cayó sin más. Ligera al oído… pero, extrañamente, pesada en el pecho.
Josselyn no respondió de inmediato.
Su mirada seguía fija en el jardín. En el gazebo donde Howarth y Sebastian estaban sentados con aquellas mujeres, riendo con ligereza, sin cargas. Como si el mundo no estuviera regido por normas.
A diferencia de este palacio.
A diferencia del nombre que acababa de oír.
Angeline.
—¿Amigos… desde la infancia? —r