**QUINN**
Grayson me puso el dorso de la mano en la frente. «¿Seguro que estás bien?».
Me reí ante su reacción. «Oso Gray, no tengo fiebre». Luego le bajé la mano y se la acaricié suavemente. «Y estoy bien».
«Pero en serio, no tienes por qué trabajar, Quinny. Estoy muy preocupado...»
Le besé en los labios y eso lo calló. «Necesito algo que hacer. Quiero relacionarme con mucha gente. Así es como vivo, Oso Gris. Así que no se trata de si necesito trabajar o no. ¿De acuerdo?»
«No soporto dejarte a