Capítulo 29
Dolores llegó al edificio, estacionó en el lugar de siempre y apagó el coche. Durante unos segundos se quedó allí sentada, con las manos apoyadas en el volante, sintiendo cómo el silencio pesaba más que el ruido de la ciudad afuera. Por fin, respiró hondo, bajó, sacó la maleta del maletero y fue hasta el ascensor.
En el ascensor, apoyó la cabeza en el espejo frío y cerró los ojos. Intentó no pensar. Intentó no ver el rostro de Zacky en sus recuerdos, ni sentir su olor, ni recordar l