—La operación fue bastante complicada, pero logramos sacar la bala y reparar la arteria. Sin embargo —hizo una pausa— debemos esperar.
Kate se aferró al brazo de Gari, mientras Priscila respiró un tanto aliviada. El simple hecho de haber soportado aquella difícil operación, demostraba lo fuerte que era Gerald.
—Por ahora no es necesario que se queden —miró a ambas mujeres.— el paciente permanecerá en observación y mañana dependiendo de como haya reaccionado al tratamiento, será llevado a un