En el quirófano, la situación también es un poco difícil para los médicos que tratan de detener la hemorragia y extraer el proyectil. El médico realizó la incisión cerca de la zona donde se encontraba la herida del proyectil. Luego, cuidadosamente, abrió el tejido para acceder al área donde estaba alojada la bala.
La situación era bastante tensa, ya que el sangrado era difícil de detener, Gerald había perdido mucha sangre durante el traslado. Con meticulosidad el médico logró dar con el pedazo