Priscila miró el reloj de pared en la habitación, faltaba poco para las 7:00 de la mañana. Comenzó a angustiarse al ver que Theodore no había llegado, debía estar a primera hora de la mañana para la operación de Gael. Por otro lado, Gari no aparecía y eso la aterraba aún más. Buscó su móvil para llamarlo y notó que estaba totalmente descargado. Revisó en su bolso buscando un cargador, pero tampoco lo llevaba consigo. El día iniciaba de manera complicada.
El médico llegó y fue directo a la habi