Amaia Domínguez García
Puerto Vallarta, Jalisco, México
Al día siguiente de llegar a Puerto Vallarta, la güera, Luis Miguel y yo, decidimos bajar un rato a la zona de la alberca del hotel. Yo no quería ir a la playa, pues la sensación de la arena en los pies no era mucho de mi agrado. Bajamos en el ascensor hasta el Lobby, la güera se acercó a preguntar unas cosas en recepción, mientras que Luis Miguel y yo, la esperábamos.
–Amaia, esto está de puro lujo – Luis Miguel, destilaba felicidad – No