Amaia Domínguez García
León, Guanajuato, México
No supe ni qué hora era, cuando Axel me despertó. Me sentí mal conmigo misma por quedarme dormida, pero fue algo que no pude evitar, estaba muy cansada de todo lo que había pasado.
–Amaia cariño, ya es de día mi amor – Axel me besaba tiernamente – Tengo que llevarte a casa de Ale, para que te cambies para ir al Tec.
–Sí mi amor ¿Y Elisa? – Pregunté preocupada – Dime por favor, ¿Cómo sigue?
–No lo sé cariño, mis papás llegaron hace un rato y están