El sonido insistente de mi celular me arranca de mis sueños. Con los ojos aún entrecerrados, veo el nombre de mi madre en la pantalla.
—Hola, mamá —digo, tratando de sonar más despierta de lo que realmente estoy.
—Sam, cariño, solo quería informarte que regresamos la semana que viene —responde ella con un tono animado.
El anuncio me hace sentarme de golpe en la cama, mi corazón acelerándose. ¿Cómo les diré a mis padres que estoy saliendo con Edward, el socio de mi padre?
—¿Por qué tan pront