Dorian no solo estaba excitado por la idea de poder sentir su cuerpo por primera vez en esta etapa. Él quería ver sus gestos, escuchar su voz rogándole que la poseyera, quería tener el control de ese punto máximo en la palma de su mano, o mejor dicho, en la punta de su miembro.
Así que sabía que debía ser cuidadoso, mostrarle que en lugar de verlo como una oportunidad para hacerla sufrir de nuevo, sería una oportunidad para mostrarle que ella merecía sentir cada maaldita sensación de satisfacci