Narra Dorian.
Agitado por la excitación que recorre cada parte de mi cuerpo, la tiro sobre la cama. Leslie se muerde el labio, y puedo ver su pecho sonrojado subir y bajar bajo esa exquisita lencería negra.
Mis labios se humedecen y paso la lengua por ellos cuando veo ese pequeño movimiento de sus piernas cerrándose. Lo sé. Su coño debe estar contrayéndose con la idea de que la tome.
Pero a lo que vinimos. No quiero que se vea orillada a darme algo que no esté cómoda en darme, o que se vaya