Capítulo 21 – Por arte de magia
Narrador:
Cuando al fin Brenda pudo abrir los ojos, notó que Izan ya no se encontraba no solo en la cama junto a ella, sino que en la habitación. Así que dejó escapar un largo suspiro de alivio. Pero la paz le duraría poco, ya que luego de golpear la puerta, pero sin esperar respuesta, Sara ingresó al dormitorio
‒ Buenos días, ¡qué bueno que ya despertó! Señora Amery, el señor la espera junto a la piscina para desayunar
‒ Buenos días – respondió casi en un rez