Capítulo 19 – Cuando la llamaba por su nombre
Izan:
Cuando cesaron sus espasmos, me puse de pie. La observé desnuda sobre la cama, empapada en transpiración y recuerdo que pensé, “bendito el verano”, pues ver ese hermoso cuerpo, sudoroso sobre mi cama, siendo yo el responsable, era por demás excitante. Y sonreí, mientras ella sollozaba casi en silencio. Me quité la ropa, Brenda mantenía sus ojos cerrados, no quise presionarla aún. Cuando ya estuve desnudo frente a ella, la tomé de las muñecas y