Durante todo el trayecto en el auto, el ambiente dentro del vehículo se volvió denso y pesado. Annie se mantenía con la mirada fija en la ventanilla, profundamente distraída. Desde que Ian había pronunciado aquellas frías palabras en el pasillo, una capa de decepción la había envuelto por completo. Se esforzaba al máximo por asimilar la situación, intentando convencerse a sí misma de que aquello no le afectaba, de que solo era un negocio y que debía mantener la cabeza fría; pero el golpe a sus