Después de haber desmantelado la segunda operación de espionaje y asegurado la empresa, Ethan y Emily finalmente podían disfrutar de un momento de relativa calma. Sin embargo, la vida tenía sus propios planes, y la llegada de un viejo amigo trajo consigo una mezcla de recuerdos, risas y nuevas intrigas.
Una mañana tranquila, mientras Ethan estaba en su oficina revisando algunos documentos, recibió una llamada que no esperaba. Al ver el nombre en la pantalla, una sonrisa se dibujó en su rostro.