Después de la emocionante visita de Nikolay, Ethan y Emily sintieron una oleada de energía y motivación. La presencia de su mejor amigo había traído no solo momentos de camaradería y risas, sino también una renovada determinación para enfrentar los desafíos que se avecinaban.
Una mañana tranquila, Ethan, Emily y Nikolay se encontraban en la cocina disfrutando de un desayuno preparado por Emily. La conversación giraba en torno a los planes futuros y las oportunidades que se presentaban.
—Debemos