La noche en Colombia era mágica. El cielo estaba despejado, y las estrellas brillaban con una intensidad que parecía casi irreal. Ethan y Emily habían decidido pasar la noche en un lugar especial, un mirador en las montañas que ofrecía una vista panorámica del valle y del cielo estrellado.
Habían llevado una manta y una cesta de picnic con algunas de las delicias locales que tanto amaban. Mientras se acomodaban en la manta, la brisa suave y el sonido de la naturaleza los envolvían, creando una