La situación se había complicado enormemente para Ethan y Emily. Cuando Ethan recobró la conciencia, se encontró en una habitación oscura y húmeda. Sentía el sabor metálico de la sangre en su boca y el dolor agudo en su cabeza. Con esfuerzo, se incorporó y miró a su alrededor.
El lugar era sombrío y apenas iluminado por una pequeña ventana en lo alto de una de las paredes. A lo lejos, escuchaba murmullos y el crujir de pasos sobre el suelo de madera. Intentó moverse, pero se dio cuenta de que e