Valentina Petrova
Suspiré
Me causaba gracia a mí misma suspirar tanto pero realmente era algo que no podía controlar, últimamente me sentía tan feliz y tan amada que era algo que salía solamente.
Coloqué mi cabeza en el pecho de Nicolás podía escuchar su corazón latir suavemente, escuchar aquello me tranquilizaba tanto me mantenía feliz.
Subí el rostro y pude ver a Nicolás mirándome fijamente con una pequeña sonrisa en el rostro.
— quién diría que a una pequeña humana me haría tan feliz— dij