EXTRA XII. ¡SUELTA LO QUE ES MÍO!
BEOF
Acostado contra el respaldar, miro a las dos mujeres al pie de la cama.
Semidesnudas, se besan eróticamente, acariciándose entre ambas, dándome miradas lascivas, masturbándose para mí con gemidos seductores…
Debería ser una escena que me endureciera.
Sin embargo, si antes me costaba trabajo lograr una erección completa cada vez que venía por sexo a los burdeles, ahora las cosas son más complicadas.
Desciendo mi mano hasta la bragueta, mi pene medio erecto por la calentada tan rica que co