44. PLAN DE ESCAPE
NARRADORA
Por otro lado, las mujeres estaban llenas de entusiasmo, aprendiendo muchas cosas nuevas de la Alfa.
—¡Lyra, de verdad, qué alegría que estés recuperando tus memorias!
La mujer de Lorenzo le decía toda entusiasmada, cargando con su fuerza bruta y brazos gruesos un recipiente lleno de bejucos para trenzar.
—Je, je, sí, la memoria —Lyra disimuló.
Iba a cambiar la conversación cuando, casi llegando a la manada, vieron cerca de la empalizada a Verak.
—Hasta que apareció el supu