419. EXCESO DE CONFIANZA
NARRADORA
Los ojos de Kath se vieron atraídos por una sombra más allá, en el bosque, al lado de un álamo.
Parecían ojos intensos que la devoraban, afilados rubíes. El aura dominante casi se extendió hacia ella, pero de repente…
—Duquesa, levántate, ya nos vamos —Elliot la tomó del brazo y la hizo incorporarse, sacándola del trance.
Cerró la ventana de golpe y su mirada se fijó en el mismo punto que Katherine; sin embargo, ya no había nadie.
—¿Qué? ¿Qué sucede? ¿Hay algún problema? —Brenda se in