345. INSINUACIONES
KATHERINE
El carruaje avanzaba por las calles bulliciosas.
No podía dejar de mirar a través del tul de la cortina hacia las personas que pasaban, el vaivén animado de las ferias nocturnas.
Se respiraban aires de festividades; era la primera vez que venía a estas tierras, fuera del Ducado de Everhart y propiedad de otros nobles.
De repente, nos detuvimos un momento, quizás porque había algo obstruyendo el avance del carruaje.
Mi atención cayó sobre una pareja de amantes que estaban frente a un p