341. "HECHIZANDO" A UN DUQUE
ELLIOT
Apreté los dientes, intentando regular mi respiración.
Maldita sea, no sabía si podría resistir esta tentación, su boca ardiente chupándome, lamiéndome, haciéndome una felación tan deliciosa que me tenía al borde.
Luchaba contra los deseos locos de subir mis caderas y embestir hasta su garganta.
Su coño descarado, húmedo, se mecía cabalgando sobre mi pecho, mojando los cortos vellos.
Mi nariz… joder, mi nariz sensible aspiraba el aroma intenso de su lujuria, de su deseo, escuchando los s