296. NO SE PUEDE SUPERAR A DRAKKAR
NARRADORA
—¿Se puede hacer eso rezándole al Dios Bestia? —Aidan también preguntó frunciendo el ceño.
La misma idea estaba pasando por el interior de esos cerebros competitivos.
Qué manía de querer demostrar su compromiso a cualquier costo.
—No. Lykahel me dio esta bendición solo a mí —Drakkar bufó pasando la mano alrededor de la cintura de Lyra.
Familia o lo que sea, tantos machos alrededor de su hembra lo tenían de los nervios.
— ¿Quién es Lykahel? - Aldric preguntó imaginando la respuesta.
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