293. VISIÓN DEL FUTURO
DRAKKAR
Lyra bajó el torso, exponiendo su flor a mi mirada hambrienta, abriéndose con los dedos, mostrándome esos pliegues de un rosado oscuro, goteando sobre la cama.
—Aquí… tómame, mi macho, te necesito ahora… dame tu simiente, anúdame, Drakkar…
Algo rugió en mi pecho y me puse de rodillas detrás de ella.
Tomé mi polla, tan erecta que dolía, y la froté arriba y abajo entre sus pétalos.
—Nena… no puedo más…
—No te contengas, mi amor, lo quiero rudo, salvaje, todo tú, tu… ¡Aahhh!...
Su grito qu