278. UNOS OJOS PARA VERTE
NARRADORA
Las cosas se organizaron de manera bastante locas y relajadas; sin embargo, con las muestras que había tenido, Dracomir se encontraba confiado.
Ya se sentía con la victoria en las manos… las dos “victorias”: la de la batalla y su sensual vampira.
Quién lo diría, que al final terminaría muerto en vida con esa seductora que lo traía con la lengua afuera y, hablando de muerte…
Cuando iban saliendo, con el sol apenas asomando en el horizonte, apareció el general no muerto con su hechicera